Test de fuerza: mide tu 1RM y entrena con datos
Qué es un test de fuerza, cómo estimar tu 1RM con las fórmulas de Epley y Brzycki, qué zonas de entrenamiento salen de él y cómo lo automatiza el espejo Prodigy IMBODY.
La base
Qué es el 1RM (y por qué importa)
El test de fuerza clásico mide tu repetición máxima o 1RM: el peso máximo que puedes levantar una sola vez con técnica correcta en un ejercicio. Es la referencia sobre la que se construye cualquier programa serio de fuerza.
Conocer tu 1RM convierte el «entrenar a ojo» en entrenar con datos: las cargas de cada sesión se programan como un porcentaje de ese máximo, y su evolución es la medida objetiva de tu progreso.

Dos maneras de medirlo
Puedes llegar al 1RM levantándolo de verdad o estimándolo desde un esfuerzo submáximo. Para la mayoría, la segunda es la buena.
Test directo
Subes el peso en series de aproximación hasta el máximo real.
Muy exigente para el sistema nervioso y con riesgo de lesión si falla la técnica.
Reservado a levantadores con experiencia, mejor con supervisión.
Test estimado (submáximo)
Eliges un peso exigente y haces las repeticiones que salgan con buena técnica.
Una fórmula convierte peso × repeticiones en tu 1RM estimado.
Seguro, repetible y suficientemente preciso para programar el entrenamiento.
Las matemáticas
Las fórmulas de Epley y Brzycki
Son las dos fórmulas de estimación más usadas. Ambas dan resultados muy parecidos y fiables cuando el test se hace entre 2 y 10 repeticiones; por encima de 10, la resistencia muscular pesa más que la fuerza y la estimación pierde precisión.
Epley
1RM = peso × (1 + 0,033 × repeticiones)
Brzycki
1RM = peso ÷ (1,0278 − 0,0278 × repeticiones)
Ejemplo: si mueves 60 kg durante 8 repeticiones, tu 1RM estimado ronda los 76 kg con ambas fórmulas.
Qué haces con el dato: zonas de entrenamiento
Cada objetivo se entrena en una franja de intensidad relativa a tu 1RM:
85–100 %
Fuerza máxima
Series de 1 a 5 repeticiones con descansos largos.
67–85 %
Hipertrofia
Series de 6 a 12 repeticiones: el rango clásico de ganar músculo.
< 67 %
Resistencia muscular
Más de 12 repeticiones con descansos cortos.
En el Power S Pro
Así lo automatiza el espejo
En un gimnasio tradicional, el test de fuerza exige un compañero que te asista, discos que cambiar y una hoja de cálculo. El Power S Pro lo integra en la propia máquina: al crear tu perfil completas la evaluación inicial (Smart Body Assessment) y el sistema te sitúa en tu nivel real.
A partir de ahí, la asistencia inteligente de carga (Smart Force Assistance) recomienda la resistencia de cada ejercicio y la ajusta con precisión de 0,5 kg, y cada repetición queda registrada: tu progreso se mide solo, sesión a sesión.
Evaluación inicial — Cuestionario y valoración guiada al primer inicio de sesión para fijar tu punto de partida.
Carga recomendada — El sistema propone la resistencia de cada ejercicio y tú la afinas al vuelo desde la pantalla o los diales.
Progreso medido — Historial de cargas y repeticiones por ejercicio: tu fuerza real, en datos y sin apuntar nada.

Antes de hacer un test de fuerza
Calienta a conciencia: series de aproximación progresivas antes del esfuerzo fuerte.
La técnica manda: un 1RM con técnica rota no es tu 1RM, es una lesión esperando.
No pruebes el máximo real sin experiencia y sin alguien que te asista.
Repite el test cada 8–12 semanas: es la frecuencia con la que tiene sentido re-evaluar.
Entrena con datos desde la primera sesión
El Power S Pro te evalúa, te recomienda la carga y registra cada repetición por ti.